Un centro de negocios perfecto
Al ser una de las grandes ciudades líderes de Asia y desde hace años centro de operaciones de un sinnúmero de empresas mundialmente conocidas, Hong Kong ofrece una ubicación ideal para quienes quieran ingresar al mercado asiático.
Hong Kong se caracteriza por poseer un gran contingente de fuerza laboral especializada, una tasa de impuestos baja, un libre flujo de información, una administración pública efectiva y transparente y un orden legal.
Una empresa en Hong Kong puede ser dirigida y controlada desde afuera por directivos que viven en el extranjero.
Ventajas
• Estructura de impuestos ventajosa para un holding de inversiones,
si éste está adecuadamente organizado.
• Elección libre de los directores de la empresa. Ésta puede tener también varios dueños.
• Control absoluto e inmediato, así como también flexibilidad, sobre el patrimonio
• Buena reputación, ya que Hong Kong no es considerado
negativamente como un "paraíso fiscal“.
• Acceso directo a China gracias al acuerdo de libre comercio transfronterizo entre
Hong Kong y China, CEPA (Closer Economic Partnership Arrangement).
• Apertura de una sede en China.
Desventajas
• Los costos para la creación y el mantenimiento de la sede son más altos que los de empresas con oficinas en otros centros financieros considerados tradicionalmente “offshore”.
Gracias a su situación geográfica privilegiada y a su desarrollada infraestructura, se considera a Hong Kong como “la puerta de entrada a China”, y es por tanto la sede ideal para dirigir sus negocios en el área Asia-Pacífico. |